





La primera mañana en Estambul, me desperté con el canto del Muecín, canto de llamada a la oración, que emerge de los altavoces de las tres mil mezquitas que se encuentran dispersas a lo largo de esta gran ciudad que es única en el mundo por compartir dos continentes, el asiático y el europeo.
El Bósforo es la vía fluvial que divide los dos continentes. Esta vía fluvial es de gran importancia comercial, cultural, histórica porque comunica al mar del Norte con el mar Mármara al sur; y a través del mar Mármara con el mar Egeo y el mar Mediterráneo. El Bósforo representa para los estambulitas un espacio geográfico por donde han sucedido numerosos episodios de la larga historia de Turquía.



En la época de los sultanes del siglo XIX y XX, se construyeron tanto del lado asiático como europeo palacios donde los sultanes venían a pasar el verano. El palacio de Beylerbeyi es uno de ellos, en su ornamentación refleja la influencia tanto de Europa como oriental.



También se encuentran a lo largo del Bósforo, los Yahil es decir casas de madera donde vivían los Pachas o funcionarios del sultanato que con el paso del tiempo se deterioraron, pero muchas de ellas han sido restauradas hoy en día.
Bizancio para los griegos, Constantinopla para los romanos y Estambul para los otomanos esta ciudad guarda vestigios de numerosas civilizaciones que dejaron huella en los palacios, infraestructuras urbanas, mezquitas, iglesias ortodoxas, sinagogas; y fortificaciones que se ven en diferentes lugares de la ciudad. Podríamos decir que Estambul es el resultado de un encuentro de civilizaciones; cuyos vestigios están dispersos tanto del lado europeo como asiático.





Hoy en día dieciséis millones de personas viven en esta ciudad. Un millón de personas circula cada día entre los dos continentes por razones de trabajo o de estudio. Los puentes como el de Galata comunican los dos continentes y son de vital importancia; afortunadamente cuentan con un buen sistema de transporte.

Evidentemente la mayoría de la población es musulmana. Hay los creyentes moderados y otros muy conservadores. La religión es un aspecto que el gobierno actual de Erdogan utiliza como aspecto unificador del pueblo turco, la religión y el idioma turco. Sin embargo, Estambul ha sido la cuna de encuentros entre pueblos que se instalaron allí como los griegos, los armenios, los kurdos y los judíos.



En el sector antiguo de la ciudad llamado Sultanahmet se encuentran los sitios de interés más visitados por los turistas como la Basílica de Santa Sofia que fue transformada en Mezquita por lo tanto es Haia Sofia, el palacio de Topkapi, una belleza de lugar para darse una idea del estilo de vida que llevaban los sultanes otomanos; la cisterna basílica construida por los romanos, la mezquita azul entre otros monumentos y mezquitas importantes que se encuentran en este sector.





Temprano en la mañana, caminando por las calles empinadas de Sultanahmet en dirección a la plaza Beyazit; se puede apreciar el diario vivir de los habitantes de esta ciudad. Hombres sentados en las aceras, en sillas y mesas bajas frente a un pequeño restaurante, tomándose el primer té del día, bebida primordial para los estambulitas. Las mujeres con su hijab(velo puesto en la cabeza) llevando a los niños al colegio y tomando después el tiempo para hablar entre ellas sentadas en un parque. En un local pequeño entran y salen personas que compran el Simit que es una rosca de pan hecha con sésamo tostado que es muy popular entre los estambulitas. Los comercios comienzan a abrir a las ocho de la mañana y por los andenes de estas calles empinadas los comerciantes extienden sus mercancías diversas de bolsos, ropa, joyería, todo tipo de artículos. El comercio predomina en esta gran ciudad.




Las mezquitas en Estambul son muy bellas. Los sucesivos sultanes dejaban su huella y la de su familia a través de la construcción de mezquitas y palacios. Uno de los sultanes del siglo XVII, Suleiman el Magnífico tenía una gran sensibilidad por el arte y la belleza y quería embellecer la ciudad de Estambul; por lo tanto, encargó a un gran arquitecto armenio llamado Mimar Sinan la construcción de un gran complejo urbano que incluía la mezquita Suleymaniye.


Complejo arquitectonico de Suleyman, el Magnifico

También hizo construir otras mezquitas y palacios dedicados a su familia. El complejo urbano de Suleymaniye comprendía la mezquita, el hospital, una escuela primaria, un hamman, escuelas coránicas, una escuela especializada en el aprendizaje del hadith, un colegio médico, un Caravansaray en donde se hospedaban los viajeros de la ruta de la seda; y una cocina pública que servía comida a la población más pobre. En el jardín de la parte trasera de la mezquita hay dos mausoleos en los que están enterrados Suleyman I el Magnifico, su esposa Roxelana y su hija Mihrimah. Un gran espacio de este jardín es un cementerio en donde yacen muchas de las personas que colaboraron como funcionarios, religiosos, militares que cumplieron funciones de responsabilidad ligadas a la vida del Sultanato.



Los cementerios son una fuente de información valiosa sobre los sultanes y los funcionarios públicos y religiosos del imperio Otomano. El cementerio tiene una gran importancia para los musulmanes porque ellos no incineran al muerto. Lo entierran colocando su cabeza en dirección de la meca.
Una de las características de las más bellas mezquitas de Estambul es la decoración interior con el uso de los azulejos provenientes de la ciudad de Iznik.



El número de cúpulas de la mezquita releva el carácter grandioso de la misma. La decoración de las cúpulas al interior es de motivos florares o geométricos, los muros con pequeñas frases que revelan el arte de la caligrafía. Las columnas que sostienen el edificio son en mármol de muy buena calidad, granito o Jasper; al igual que el mihrab y el nicho donde el predicador dirige la oración. Los decorados del mihrab son de motivos florales o geométricos en nácar e hilo de oro. También la suntuosidad del lugar la dan los magníficos tapetes que cubren todo el suelo del edificio, los vitrales y los candelabros que iluminan la mezquita.




Al ingresar a la mezquita, las mujeres deben colocarse un pañuelo en la cabeza, llevar pantalón largo; y todos tienen que quitarse los zapatos antes de ingresar. Al exterior de las mezquitas hay un lavatorio para que los hombres musulmanes laven su rostro y sus pies antes de entrar a rezar. Estos lavatorios también son hechos con columnas de mármol o de granito con decoraciones en baño de oro en aquellas mezquitas más imponentes.


Visitando los barrios de Balat y Fener en Estambul podemos apreciar que la población griega, armenia y judía tuvieron un rol predominante en la ciudad de Estambul. Fener era el barrio griego tradicional. En este barrio la población griega ortodoxa estaba establecida desde la época bizantina hasta la década de 1960. En Fener se encuentra la sede del patriarcado griego que es uno de los principales del mundo ortodoxo. Allí visitamos la iglesia ortodoxa de San Jorge con unos magníficos frescos y una decoración suntuosa. Alrededor de tres mil fieles continúan asistiendo hoy en día a las ceremonias religiosas.



Cerca de esta iglesia está el Liceo Griego Ortodoxo de Fener que remonta a cinco siglos de historia. En este colegio hoy en día se ofrece un programa de estudios turcos, pero además se enseña el idioma, la religión, la literatura griega. Es por esta razón que lo frecuenta la comunidad griega.
Otra magnifica iglesia que está situada en el barrio Fatih se llama San Salvador de Chora que tiene unos magníficos frescos que datan del siglo XIV y que narran la vida de Jesús y María como otros eventos bíblicos. Esta iglesia sirvió de inspiración a la construcción de otras iglesias que se hicieron en Estambul en el siglo XVIII por su estructura en forma de cruz griega. Hoy en día, un sector de esta iglesia fue transformada en mezquita para los fieles musulmanes. La otra parte de la iglesia es visitada por miles de turistas que vienen a ver los frescos de lo que fue la iglesia ortodoxa.


En el barrio Balat fue donde se instalaron los judíos expulsados de España en 1492. Estos judíos sefardíes se encontraron con los judíos provenientes de Macedonia que estaban establecidos en Turquía desde muchos años atrás y adoptaron una lengua común el ladino (judío-español) que fue la lengua de los judíos en Turquía. Balat fue durante siglos el más grande barrio judío de Constantinopla. Hoy en día los judíos se fueron de Balat y en sus casas se han instalado poblaciones provenientes de Anatolia. En Balat no solo vivían judíos también griegos, armenios, kurdos y turcos. Hoy en día, varias de las iglesias ortodoxas fueron convertidas en mezquitas.
Algunas de las calles de Balat tienen unas casas muy coloridas y guardan la estructura arquitectónica griega. Son hechas de madera, de tres pisos y pintadas de colores vivos.




Este aspecto atrae a los turistas por eso hay una calle principal de restaurantes, panaderías y cafés para disfrutar de un buen raki y la deliciosa comida turca. En los restaurantes, la comida suele ser una entrada que consiste en una ensalada de legumbres y el meze (entrada) de garbanzo y lentejas acompañado de tortillas calientes. Después, una sopa o crema de leguminosas. Posteriormente el plato principal con pollo, carne o pescado acompañado de arroz y papas fritas. De postre suele ofrecerse un pedazo de fruta o un pequeño pastel. La bebida puede ser un café o un té.


El gran Bazar de Estambul es un extenso comercio donde se puede encontrar todo tipo de productos producidos en Turquía o que provienen de otros lugares del mundo; y también productos de imitación de marcas famosas. La idea de reunir en un espacio físico amplio el comercio hace parte de la cultura otomana. En el gran bazar podemos apreciar una belleza de lámparas, telas, joyas en oro y plata, pinturas, cerámicas, los famosos ojos turcos para espantar las malas energías y la diversidad de tés turcos.





El bazar egipcio fue construido entre los años 1633 y 1634. Se le llama así porque en el siglo XVIII los productos que se vendían allí pasaban por la ruta de Egipto. También conocido como el mercado de los condimentos y hierbas medicinales, pero actualmente solamente quedan unos seis herboristas. Hoy en día, en este mercado podemos encontrar joyerías, almacenes de textiles, pastelerías, confiterías, carnicerías, productos artesanales en metal, madera o cerámica. No se puede salir del mercado egipcio sin haber degustado un delicioso pastel o postre turco. La variedad de frutas secas que son incorporadas a los diversos postres hacen que las confiterías y pastelerías turcas sean inigualables. El lukuma aromatizado con rosa, pistacho o granada. El baklava igualmente se ofrece con pistacho, nueces, almendras. Estos postres acompañados con un té de los cuales también hay innombrables variedades de frutas hace que nos sintamos en la tierra de las mil y una noche.


El mercado egipcio, es un lugar donde se puede apreciar la variedad de frutas, flores e hierbas que se cultivan en Turquia . Por ejemplo, con la rosa se producen perfumes, cremas y jabones.



Después de algunos días en Estambul, nos fuimos a la capital de Turquía, la ciudad de Ankara; allí está la sede gubernamental. Un lugar imprescindible por visitar es el mausoleo al líder político turco Mustafa Kemal, conocido como Atartuk, que significa en turco Padre. Atartuk proclamó la independencia de Turquía de Europa y con ello se debilitó la estructura política del sultanato en 1923. Como primer dirigente de la República turca hizo una serie de reformas constitucionales como la laicización de las instituciones educativas y estatales. Se proclamó el derecho al voto y el acceso a la educación para las mujeres. Varias generaciones de turcos hasta hoy en día se dicen ser kemalistas, es decir que comparten la idea de tener una sociedad no religiosa, con derechos y libertades para todos tal como está proclamado en la constitución turca.






Seguimos nuestro recorrido terrestre hacia la región de Capadocia. Un lugar que quiero resaltar es el Valle de Gôreme, catalogado por la Unesco Patrimonio Mundial. Este inmenso valle como otros que se encuentran en esta region están compuestos de rocas volcánicas que con la acción del viento, la lluvia, el sol y los movimientos sísmicos han tomado formas diversas que convierten los valles en un museo de esculturas de piedra a cielo abierto.








En este valle podemos encontrar iglesias rupestres dentro de las cuales en el siglo X los monjes ortodoxos pintaron frescos con escenas bíblicas como la de la natividad, la transfiguración, San Jorge combatiendo al dragón, entre otras. Algunos de estos frescos datan del siglo X otros de siglos posteriores.




En ese gran valle de roca caliza, se crearon viviendas trogloditas donde habitaron las primeras comunidades cristianas ortodoxas. Estas comunidades cristianas ortodoxas estuvieron presentes durante el periodo bizantino. Con la imposición del imperio otomano, estas comunidades fueron perseguidas y desplazadas. Visité una casa troglodita habitada. Las paredes de la cueva cubiertas de tapetes para aislar la cueva del frio, los tapetes por el suelo también ayudan a dar calor a las habitaciones. En el salón un banco bajo en forma de L apostado contra el muro, cubierto de mantas. Se accedía a las habitaciones en un segundo piso a través de una pequeña escalera de madera. En ese segundo piso se extendía un gran tapete y varias esteras de junco dispersas en ese espacio.




Visitamos en Capadocia una fábrica de tapetes que nos permitió conocer el arte de fabricación del tapete turco. Para la fabricación de estos tapetes se puede utilizar la lana de oveja, el hilo de seda o la fibra de bambú. El precio del tapete varía dependiendo del material utilizado. El tapete hecho con hilo de seda es el más costoso por todo el proceso que ello implica. De la misma fábrica extraen el hilo de seda a partir del capullo del gusano de seda, técnica aprendida de los chinos. Y un tapete de hilo de oveja es más costoso que un tapete de fibra de bambú. El diseño del tapete está basado en la narrativa cultural de los pueblos de Anatolia. Los diseños básicamente son figuras geométricas y elementos florales. Las mujeres que trabajan en la fabricación de estos tapetes son muy hábiles en el manejo de entrelazar los hilos e ir dando forma al modelo en papel que tienen frente a ellas. La elaboración de un tapete puede tomar entre tres meses y dos años, dependiendo de la dimensión del tapete.





Otro lugar al cual quiero referirme es Efesos por ser un lugar de la influencia greco-romana en la historia de Turquía. Efesos fue construida en el siglo X A.J. por colonos griegos Attalides e Ioniens, durante la época de la Grecia antigua. La ciudad pasa al control de los romanos en 129 A.J. La ciudad era célebre en la época por el templo de Artemis que era considerado como una de las siete maravillas del mundo en el mundo antiguo, por lo tanto, venía gente de diferentes lugares en peregrinación. Dentro de los edificios monumentales que podemos apreciar hoy, está la biblioteca de Celsos y un teatro griego que puede acoger 24000 espectadores. Se dice que Efeso fue el lugar donde se realizaron varios concilios cristianos en el siglo quinto. Por ser una de las ciudades más grandes de la antigüedad; a través de los vestigios que se encuentran en esta ciudad podemos imaginar lo que pudo ser la vida en aquella época.







Quiero mencionar otro sitio de gran interés que visitamos que es Pergame, nombre de la antigüedad, hoy en día llamada Bergama. El nombre de esta ciudad deriva del papel pergamino porque fue allí donde lo inventaron. Desde la cumbre de la ciudad se extiende la planicie de Bakirçay en la región del mar Egeo de Turquía. La Acrópolis de Pergame fue la capital de la dinastía helenística de los Attalides, uno de los principales centros de saber del mundo antiguo. Fundada en el tercer siglo A.J. Llegó a ser un importante centro cultural, científico y político. Quedó bajo la dominación romana en 133 A.J.; y se proclamó como capital de la provincia romana de Asia durante la época imperial romana. Los romanos conservaron las estructuras erigidas en la época helenística y dotaron a la ciudad de nuevas funciones particularmente el centro cultural y el centro religioso romano.


Durante el imperio romano esta ciudad fue conocida por su centro de curación Asclepios, reconocido por el tratamiento de sanación de enfermedades a través del sueño.
Durante el periodo bizantino, Pergame conservó su importancia cultural y religiosa por albergar una de las siete iglesias de Asia a las que se refiere el Apocalipsis. Con la llegada de los Otomanos, Pergame fue dotada de las estructuras urbanas tales como mezquitas, bazares cubiertos, mercados otomanos, canales de agua, puentes.


Pergame es el testimonio de una ciudad que integra varias civilizaciones. A través de sus vestigios podemos observar las huellas helenísticas, romanas, bizantinas y otomanas que dan cuenta del paganismo, el cristianismo, el judaísmo y el islam.
Al final de mi estadía en Estambul, hice un recorrido en barco por el Bósforo para ver el atardecer. A medida que el sol iba bajando, se prendían las luces de los numerosos pueblos que bordean el Bósforo del lado asiático y europeo. Me di cuenta lo extenso que era Estambul y me hubiera gustado conocer los aspectos modernos de la ciudad; y algunos otros aspectos que ofrecen esos pueblos que bordean el Bósforo, será en un próximo viaje.


Laisser un commentaire